miércoles 18 de noviembre de 2009

AZOTEA SERRANA DESTECHADA POR LA CORDILLERA Y EL FUEGO

ELEUTERIO RUFO MOYA COSI
¡Qué gente tan destechada tolera las cordilleras, hombres humanos!
No poseo carne ajena, hueso de mi aldea
Que tan serrana brillas aquí, frente a la cordillera y el fuego.
No debo a nadie frío congelado, ni sol incendiado.
¡Qué calor humea mis manos!
Yo no sé, si las noches anochecen
O las mañanas amanecen llamas pájaros del ande incaico.
Tampoco sé, si las noches acuestánse
Frazadas inmundas de mi cartera.¡
Qué será de los montes altureños!
Cómo pasar la noche desamparada.
¿Soltera, fulminante, protestante o irritante?
Quien permite que noches serranas
Protesten contra vientos del reino.
Quien permite que ríos solanos corran sangres paupérrimos.
Por tanto, noche es niña divina, madre despeinada.
Mis ojos enamoran. ¡Para qué?
Claro está, la noche ojea corazones de oro
Tan baratas para reinas del cielo.
¡Qué hacer hermanos del viento, sol, luna, lluvia, relámpago, terremoto...!
¡Qué deciros hombres de carne volátil,
Huesos plateados de oro, ojos encañonados,
Voces dinamitadas; ecos del trueno!
¡Qué decir señor presidente de la república!